De mi cosecha personal
tengo frutos frondosos
jugosos y exóticos
extraños elíxires
de amor.
De la cosecha personal
estoy saboreando,
al fin,
los más ricos manjares.
Yo los sembré,
pero no sé bien
cómo han sobrevivido
a mi abandono
mi vaivén
el desdén ocasional
y al deseo por ratos desaforado.
De mi cosecha personal,
disfruto ahora lo mejor
después de tiempo de estar arando la tierra,
dando vueltas,
sintiéndome muchas veces sin sentido.
De mi cosecha personal,
tengo entre las manos
frutos palpables
exquisitos,
verdaderos,
jugosos,
deseados,
amados,
soñaaaaaaaaaaaaaados!!!
De mi cosecha.
planeaba un beso,
una sutil caricia,
a penas una probadita
un sencillo toque de lengüita.
Pero no he resistido la tentación
y a mordiditas
he iniciado el ritual
de saborear con gozo!!!!








